Las AFP chilenas están reduciendo sus posiciones en derivados de tasas de interés extranjeras, cuyo valor de mercado pasó de una ganancia de US$1.400 millones hace un año a una pérdida de valorización de US$7.700 millones en septiembre.
Según informó Bloomberg, las AFP están reduciendo su exposición para cumplir con nuevas exigencias regulatorias que entrarán en vigor el 4 de noviembre.
El valor nocional de los contratos bajó desde un máximo cercano a US$700 mil millones hasta unos US$525 mil millones en agosto.
Una estrategia ligada a las tasas de Estados Unidos
Durante los últimos dos años, las siete AFP acumularon swaps en los que recibían una tasa fija y pagaban una variable. La estrategia podía ganar valor si bajaban las tasas estadounidenses, pero perdía valor si estas subían.
Los swaps son contratos en los que dos partes intercambian flujos según condiciones fijadas previamente. En este caso, su valorización dependía de la evolución de las tasas de interés y del rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
El aumento del rendimiento de esos bonos y la primera subida de tasas de la Reserva Federal desde 2023 redujeron el valor de las posiciones. Entre los factores mencionados aparecen el crecimiento de la deuda pública estadounidense y el efecto de la guerra en Irán sobre los precios de la energía.
El fondo E acumula una baja de 10,4%
El fondo E, considerado el más conservador del sistema, acumuló una caída promedio de 10,4% entre enero y septiembre de 2026, incluida una baja de 4,9% durante el último mes.
Los fondos C y D, que también mantenían algunas posiciones, retrocedieron 3,1% y 4,2%, respectivamente, durante septiembre.
Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, explicó que una posición que recibe una tasa fija gana valor cuando las tasas del mercado bajan, pero ocurre lo contrario cuando suben. Según la especialista, la exposición acumulada dejó a los fondos sensibles a un cambio brusco en las tasas.
Nuevas exigencias desde noviembre
La Superintendencia de Pensiones indicó que las AFP contaron con un plazo extendido para prepararse y que una parte importante del ajuste ya se realizó. Añadió que las administradoras deben gestionar ese periodo en el mejor interés de los afiliados.
Santos sostuvo que el endurecimiento de las exigencias coincidió con un momento en que desarmar los contratos resulta más costoso. También recalcó que el uso de swaps no es excepcional ni necesariamente problemático, pero una exposición elevada puede generar pérdidas relevantes.
La Asociación de AFP y las administradoras Capital, Cuprum, Habitat, PlanVital, Provida y UNO declinaron formular comentarios a Bloomberg.


