Chile ha sido, durante décadas, un actor relevante en la producción y exportación de minerales a nivel internacional. En la actualidad, el país no solo comercializa estos recursos, sino que también está llevando al extranjero soluciones innovadoras que permiten desarrollar una minería más sostenible y apoyada en tecnología de vanguardia.
Entre los desarrollos impulsados por proveedores chilenos destacan herramientas basadas en inteligencia artificial, programas para exploración minera, sistemas orientados a la seguridad operativa y avances vinculados a la gestión eficiente del agua. Estas iniciativas, creadas en distintas regiones del país, ya se encuentran presentes en mercados como Perú, México, Brasil y Estados Unidos, entre otros.
De acuerdo con el más reciente Reporte de Exportaciones de Proveedores de la Minería Chilena, elaborado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) y publicado en 2025, un total de 639 empresas proveedoras del sector registraron exportaciones por US$1.217 millones durante 2023.
Asimismo, el 45% de las exportaciones corresponde a bienes con tecnología de nivel medio y alto. Dentro de esta categoría se incluyen transformadores eléctricos, equipos de radionavegación, sistemas para el levantamiento de tolvas y máquinas de perforación autopropulsadas. En conjunto, esto representa más de 550 productos desarrollados en Chile que actualmente abastecen a la industria minera global.
El informe elaborado por Subrei también evidencia un avance en materia de participación femenina. Del total de empresas proveedoras que concretaron exportaciones, el 26,4% estuvo encabezado por mujeres, reflejando una presencia cada vez más significativa en esta industria.
Este escenario responde, en gran medida, a la evolución de la oferta de los proveedores mineros. Actualmente, las soluciones apuntan a enfrentar desafíos más complejos, como la disminución de la huella de carbono, la digitalización de procesos, el impulso de modelos de economía circular y el fortalecimiento de la trazabilidad dentro de la cadena productiva.
Antiza Vladilo, líder de Desarrollo Local y Proveedores de Corporación Alta Ley y adherente de Compromiso Minero, señaló que “las empresas ya no solo entregan servicios operacionales, sino soluciones intensivas en conocimiento, con inteligencia artificial, automatización, analítica avanzada y tecnologías orientadas a sostenibilidad y seguridad”.
Para Vladilo, “ese cambio es clave para que las regiones mineras puedan consolidarse como verdaderos polos tecnológicos”.
Ejemplos en Antofagasta, Valparaíso… y Los Lagos
Desde la Región de Valparaíso, la startup chilena SafetyMind ha desarrollado sistemas de visión artificial capaces de supervisar riesgos en tiempo real dentro de las operaciones mineras. En alianza con la empresa sudafricana Gold Fields, adherente de Compromiso Minero, llevó esta tecnología a la mina Cerro Corona, en Perú, mediante cámaras y algoritmos diseñados para anticipar situaciones de peligro antes de que se produzcan accidentes.
Otro ejemplo es Novamine, compañía tecnológica originaria de Antofagasta que fabrica soluciones hidráulicas para el cambio y levantamiento de tolvas y palas mineras. Gracias a estas innovaciones, la empresa ha expandido sus operaciones y hoy mantiene presencia en países como México, Estados Unidos, Brasil y Perú.
Por su parte, la startup ChucaoTech, proveniente de la Región de Los Lagos, ha impulsado una propuesta poco habitual para el sector. Aprovechó sistemas de inyección de nanoburbujas creados inicialmente para la industria acuícola y los adaptó a procesos mineros, con el objetivo de mejorar la eficiencia en etapas de lixiviación y flotación.
La plataforma Mineral Forecast, adherente de Compromiso Minero, ha desarrollado software especializado en exploración minera que ya presta servicios a clientes de distintos países del continente americano. Su tecnología permite realizar perforaciones hasta cuatro veces más eficientes, acelerar en más de un 25% el descubrimiento de recursos y disminuir en un 30% los costos asociados a las campañas de sondaje.
Otro caso destacado es el de Lidenbrock, startup surgida en entornos académicos con el propósito de trasladar herramientas de análisis de datos utilizadas en la investigación científica hacia la actividad minera. Su software integra estadística tradicional con inteligencia artificial, facilitando una toma de decisiones más precisa en procesos como el sondaje.
La empresa fue concebida desde sus inicios con una proyección internacional. La plataforma está disponible en inglés, se comercializa a través de internet y puede descargarse desde cualquier parte del mundo. Según explicó Francisco Anguita, CFO y COO de la compañía, el objetivo siempre fue crear una herramienta con un alcance global y de uso universal.
Tecnología de proveedores chilenos para el mundo
En un contexto marcado por la creciente demanda de cobre, litio y minerales críticos para impulsar la transición energética, las regiones mineras de Chile tienen la oportunidad de asumir un rol estratégico. Más allá de su función extractiva, pueden consolidarse como espacios dedicados a la innovación aplicada y al desarrollo de nuevas soluciones para la industria.
Las cifras de Subrei muestran el alcance internacional de esta oferta. Los bienes y servicios generados por proveedores mineros chilenos llegaron a más de 90 mercados alrededor del mundo. Perú lideró los destinos de exportación con un 39,2% del total, seguido por Brasil (8,2%), Estados Unidos (7,4%), Argentina (6,5%) y México (5,0%).
Sin embargo, la magnitud de esta expansión también se refleja en la presencia alcanzada en lugares más lejanos. Países como Sudáfrica, Japón, India, Indonesia, Zambia, Kazajistán y Costa de Marfil ya incorporan estas soluciones en sus operaciones. De este modo, innovaciones concebidas para enfrentar desafíos de la minería chilena hoy contribuyen al funcionamiento de faenas ubicadas en casi todos los continentes.
Antiza Vladilo destacó que el país enfrenta una oportunidad histórica para convertir su trayectoria en el sector minero en un activo de conocimiento exportable. A su juicio, “la minería del futuro no solo se juega en los minerales críticos, sino también en las capacidades tecnológicas que seamos capaces de desarrollar desde los territorios”.
En este sentido, Francisco Anguita sostuvo que Chile ya cumple un rol relevante en la producción de conocimiento minero. El desafío, afirmó, consiste en aprovechar ese potencial y transformarlo en una industria tecnológica vinculada a la minería, capaz de impulsar un mayor desarrollo económico a nivel nacional.
De esta forma, la minería chilena está atravesando una transición significativa. Su enfoque tradicional, centrado en la extracción y exportación de recursos, está dando paso a un modelo donde los proveedores locales adquieren mayor protagonismo dentro de una economía basada en el conocimiento, con soluciones que responden a desafíos globales desde distintas regiones del país.


