La aerolínea Latam Airlines informó este martes una disminución en sus expectativas de resultados para 2026, escenario influenciado por el encarecimiento del combustible tras el conflicto bélico en Oriente Medio.
A través de un comunicado, la compañía chilena detalló que ajustó su proyección de EBITDA, indicador que refleja las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, a un rango estimado entre US$3.800 millones y US$4.200 millones. Anteriormente, la previsión se ubicaba entre US$4.200 millones y US$4.600 millones.
La firma precisó además que esperan que estas nuevas estimaciones “sumen nuevos supuestos de costos de combustible de US$170 el barril para el segundo y tercer trimestre y 150 dólares el barril para el cuarto trimestre”.
Latam recorta previsiones pero reporta buen trimestre
La compañía aérea calculó un efecto cercano a US$40 millones en los resultados correspondientes al primer trimestre, producto del incremento en el valor internacional del petróleo. A ello se sumarían costos extraordinarios por combustible que superarían los US$700 millones durante el segundo trimestre.
Señalaron que el impacto proyectado sobre los márgenes operacionales y el flujo de caja podría mitigarse parcialmente gracias a distintas estrategias implementadas desde el comienzo del conflicto, “que incluyen acciones para la gestión de ingresos, ajustes focalizados de capacidad, iniciativas adicionales de control de costos, medidas de liquidez para las finanzas y el capital de trabajo”.
Aun con el encarecimiento de los combustibles, Latam Airlines reportó un EBITDA de US$1.315 millones en el primer trimestre de 2026, además de ganancias netas por US$576 millones. En ese mismo periodo, la aerolínea movilizó a 22,9 millones de pasajeros, cifra que representa un incremento de 9,1% frente al mismo lapso del año anterior.
El director financiero del grupo, Ricardo Bottas, afirmó que “Latam inició el 2026 manteniendo la tendencia de 2025 y consolidando su desempeño financiero, con un crecimiento sostenido en ingresos, márgenes y generación de caja. Esta solidez (…) otorga la flexibilidad necesaria para gestionar la volatilidad del combustible y la incertidumbre para el resto del año”.


