La renuncia del primer ministro de Italia tensiona las relaciones con la Unión Europea
Italia cayo el pasado martes en una nueva crisis política, un escenario demasiado frecuente en los últimos años en el país europeo. El primer ministro
Prensa Digital

La renuncia del primer ministro de Italia tensiona las relaciones con la Unión Europea

La renuncia del primer ministro de Italia tensiona las relaciones con la Unión Europea

Italia cayo el pasado martes en una nueva crisis política, un escenario demasiado frecuente en los últimos años en el país europeo. El primer ministro Giuseppe Conte renunció tras meses de peleas internas en la coalición de gobierno, conformada por dos partidos populistas: el anti-inmigración Liga y el anti establishment Movimientos Cinco Estrellas.

Con esto se abrió la búsqueda para conformar una nueva administración y evitar nuevas elecciones, que pudieran hundir aún más a una economía que ya está estancada. Conte anunció que renunciaría ante el Parlamento tras acusar a Matteo Salvini, el ministro del interior y líder de la Liga, de velar solo por sus intereses personales y los de su partido, y no por los del país. Salvini dijo este mes que la coalición, que ha gobernado por 14 meses, no tenía futuro, por lo que debía convocarse a elecciones, lo que los analistas interpretaron como un intento por cementar su propio poder. De hecho, aprovechó el receso parlamentario de verano para hacer campaña en las playas.

Luego de recibir formalmente la renuncia de Conte, quien no pertenecía a ninguna de las dos colectividades de gobierno, el presidente Sergio Mattarella deberá consultar a los líderes de los partidos si hay voluntad para formar otra coalición o si debe convocar a nuevos comicios. Pero un regreso a las urnas podría interrumpir las negociaciones con la Unión Europea para elaborar el presupuesto de 2020, un ejercicio difícil para una de las economías más débiles de la zona euro. Italia ya tiene la segunda carga de deuda más alta del bloque, en 132% del Producto Interno Bruto, y Bruselas la acusa de que sus planes de gasto no están en línea con las reglas de presupuesto del bloque.

A pesar de que la economía aún no está en recesión, el primer trimestre de este año Roma creció apenas 0.1%, mientras que entre abril y junio no mostró variación. Ahora los inversionistas esperarán atentos a si se logra formar una coalición que calme un poco la incertidumbre política, o si los italianos vuelven a las urnas teniendo Salvini como uno de los protagonistas de la contienda.