China responde a Trump con un aumento de aranceles a productos estadounidenses de hasta un 25%
Esta semana arrancó con los índices bursátiles del mundo perdiendo hasta la mitad de su valor alcanzado en lo que va de año, producto de
Prensa Digital

China responde a Trump con un aumento de aranceles a productos estadounidenses de hasta un 25%

China responde a Trump con un aumento de aranceles a productos estadounidenses de hasta un 25%

Esta semana arrancó con los índices bursátiles del mundo perdiendo hasta la mitad de su valor alcanzado en lo que va de año, producto de nuevas tensiones entre las dos principales economías del mundo.

El lunes, el gobierno de Xi Jinping arremetió contra Washington, a pesar de las advertencias del presidente Donald Trump, y anunció el aumento de los aranceles a productos estadounidenses por US$60 mil millones desde el 1 de junio, generando una venta masiva en el mercado global. La decisión fue dada a conocer tan sólo dos horas después de que el titular de la Casa Blanca escribiera en Twitter que "China no debería tomar represalias", porque de lo contrario "todo empeorará". Poco después, el mandatario republicano daba por sentado que el único afectado sería el país asiático, que "si no llega a un acuerdo, verá como las empresas se ven obligadas a abandonar China para irse a otra país". La jornada estuvo colmada de análisis sobre lo que está por venir y de incertidumbre entre los inversionistas por el impacto que tendrá una nueva ronda de aplicación de impuestos en los consumidores.

Al final del día, aunque las antagónicas posiciones parecían acercarse y devolvían un respiro a los mercados, con Trump anunciando una nueva reunión en junio con Xi en el marco de la cumbre del G20 en japón, el presidente estadounidense lanzaba un nuevo contraataque publicando la lista de US$300 mil millones en productos chinos que serán gravados en una próxima oportunidad. Poco después, China se mostraba dispuesta a seguir negociando con Estados Unidos para poner fin a las hostilidades comerciales. Sin embargo, no todo está dicho. Beijing aseguró que no se será intimidada por las amenazas de su principal rival y que EEUU no debe malinterpretar ni subestimar "la determinación y voluntad de china de salvaguardar sus intereses".

Será un mes más de incertidumbres y de volatilidad, hasta el encuentro de los dos líderes, donde se verá si finalmente logran destrabar las tensiones comerciales que han sacudido a los mercados financieros y ha arrastrado consigo las proyecciones de crecimiento del mundo.