Los dueños de automóviles recién adquiridos contarán con un plazo mayor antes de someter sus vehículos a la primera revisión técnica. Esta actualización normativa, promovida por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, tiene como objetivo facilitar y reducir las gestiones vinculadas al uso de vehículos en Chile.
La disposición extiende la validez del Certificado de Homologación Individual (CHI), documento que certifica que un automóvil cumple con los estándares exigidos en materia de seguridad, niveles de emisiones, ruido y dimensiones permitidas para transitar por las vías y carreteras del país.
¿Qué cambia con la nueva normativa?
Con la normativa vigente hasta ahora, los automóviles nuevos debían realizar su primera revisión técnica dos años después de haber sido inscritos. A partir de este cambio, ese período se amplía y el trámite podrá efectuarse al cumplir tres años.
El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, informó que la modificación ya recibió la aprobación de la Contraloría General de la República, paso que permite su implementación oficial.
La autoridad precisó que la actualización reglamentaria impulsada por la cartera de Transportes reemplaza el plazo anterior de dos años por uno de tres para la primera inspección técnica de los vehículos nuevos.
De acuerdo con el secretario de Estado, la medida apunta a simplificar procesos y eliminar gestiones que resultan innecesarias para los conductores. Asimismo, destacó que “estas son medidas que facilitan el día a día, son medidas de facilitación regulatoria para mejorar la calidad de vida de las personas”.
El beneficio extra para quienes mantengan su vehículo en el concesionario
La nueva disposición incorpora una ventaja para los propietarios que efectúen las mantenciones programadas de su vehículo en el concesionario donde realizaron la compra. Gracias a ello, el plazo para la revisión técnica podrá ampliarse un año más.
De esta manera, la exigencia pasará de los cinco a los seis años, siempre que se cumplan las condiciones establecidas. Al respecto, el ministro Louis de Grange indicó que, en estos casos, la certificación emitida por el concesionario sustituye el documento obtenido en la revisión técnica.
¿Por qué se tomó esta decisión?
Desde el Ministerio de Transportes explicaron que la actualización de la norma se basa en antecedentes nacionales y en la experiencia aplicada en otros países.
En distintas naciones europeas, la primera inspección obligatoria suele realizarse después de cuatro años de uso. En la región, países como Brasil y Argentina establecen este requisito a partir del tercer año, mientras que Colombia contempla plazos que pueden llegar hasta los seis años.
A estos antecedentes se suman los datos recopilados en Chile durante 2024. El análisis de las primeras revisiones técnicas reflejó una baja tasa de rechazo, lo que sugiere que la mayoría de los vehículos nuevos mantiene condiciones adecuadas para circular cuando enfrenta su primera evaluación.
Con esta modificación, el Gobierno pretende actualizar la normativa y ajustarla a las características actuales del parque automotor, sin dejar de resguardar los estándares de seguridad y fiscalización vigentes.


