Un ambiente tenso rodea la cumbre del G20 en Argentina
Este viernes y sábado, Argentina recibirá a los líderes de las 20 economías más importantes del mundo. La cumbre del G20 se perfilaba como la
Prensa Digital

Un ambiente tenso rodea la cumbre del G20 en Argentina

Este viernes y sábado, Argentina recibirá a los líderes de las 20 economías más importantes del mundo. La cumbre del G20 se perfilaba como la oportunidad ideal para el presidente Mauricio Macri de mostrar al mundo una nueva cara del país, tras haber atravesado desde mayo una severa crisis financiera que lo llevó a pedir ayuda ante el Fondo Monetario Internacional.

Sin embargo, la cita se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para el mandatario por diversas razones. Ya no sólo pesa en su contra las duras críticas que ha recibido por las fallas de seguridad que impidieron la realización de la final de la Copa Libertadores, sino que ahora la justicia de su país podría llevar a cabo una investigación en contra del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed Bin Salman que podría incluso terminar en su detención, por ser considerado autor intelectual del crimen del periodista Jamal Khashoggi. El príncipe tiene previsto asistir a la reunión de Buenos Aires y, por ello, hoy la organización Human Rights Watch presentó una denuncia ante la justicia argentina tanto por el asesinato de Khashoggi como por las presuntas violaciones del derecho internacional cometidas por Arabia durante el conflicto armado en Yemen, cuando Bin Salman era ministro de Defensa.

Al enrarecido ambiente, se suma el nuevo impasse militar entre Rusia y Ucrania, una Unión Europea en momentos de gran debilidad por el Brexit y, sobre todo, las tensiones por la guerra comercial entre Estados Unidos y China cuyos líderes tienen previsto dialogar al margen de la cumbre. Un diálogo que se ve cada vez más difícil de llegar a un consenso, sobre todo porque hoy el presidente de Donald Trump se mostró dispuesto a seguir adelante con los planes para aumentar los aranceles a productos chinos por un valor de US$200 mil millones, entre los que quedarían afectados, por ejemplo, los IPhones de Apple. Sus palabras llegan precisamente en medio de un nuevo frente que abrió el titular de la Casa Blanca contra las automotrices, especialmente contra General Motors que inició la semana anunciando que cerrará al menos cuatro plantas en Estados Unidos y una más en Canadá.

Así, la cita en Buenos Aires se convierte en la prueba de fuego para limar las asperezas y su éxito se verá si tras ella se logran los consensos básicos entre los asistentes.

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