La celiaquía: ¿Cuál es el panorama en Chile?
Aunque alimentos como el trigo o la cebada gocen de una apariencia inofensiva, su contenido de gluten resulta un verdadero dolor de cabeza para los
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La celiaquía: ¿Cuál es el panorama en Chile?

Celiaquía en Chile

Aunque alimentos como el trigo o la cebada gocen de una apariencia inofensiva, su contenido de gluten resulta un verdadero dolor de cabeza para los que sufren de celiaquía. Esta enfermedad constituye un desafío para quienes la padecen debido a la abundancia de productos compuestos por gluten, obligando a los celíacos a tomar una serie de precauciones en una lucha constante por su propia vida.

La celiaquía es una enfermedad autoinmune que consiste en una inflamación crónica del revestimiento del intestino delgado ocasionado por el gluten, proteína que está presente en alimentos como el trigo, cebada, centeno y avena. Este problema que afecta a personas de todas las edades, impide la absorción de nutrientes, lo que desencadena nefastas consecuencias en el organismo.

Como en otras patologías, no se ha identificado la causa exacta de la celiaquía, pero se sabe que el consumo por parte de un celíaco de alimentos o productos que contengan gluten hace que su sistema inmune ataque las vellosidades, elementos del intestino delgado encargados de absorber los nutrientes. Esta reacción del cuerpo puede ocasionar desnutrición en el afectado independiente de la ingesta de alimentos que lleve.

Los principales síntomas de esta enfermedad son la distensión y dolor abdominal, el aumento de la frecuencia de las deposiciones, desnutrición y pérdida de peso, fatiga y dolores musculares, entre otros.

“Actualmente se está diagnosticando más en gente adulta, a diferencia que antiguamente sólo se pensaba en los niños, pero hoy sabemos que hay adultos que no son diagnosticados y que debutan con la enfermedad clínicamente en la juventud o en la adultez”, indica Carolina Figueroa, gastroenteróloga especialista en celiaquía del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Si bien no existen estadísticas oficiales sobre el número de personas que padecen de esta enfermedad en Chile, la experta del Hospital Clínico afirma que en el último tiempo ha habido un aumento considerable de diagnósticos. "Muchos pacientes hace cinco años atrás se trataban por colon irritable, y hoy día los gastroenterólogos y los médicos en general descubren que no era colon irritable sino celiaquía”, cuenta la doctora Figueroa.

Existe un factor genético, pero la gastroenteróloga es categórica al señalar que “eso no significa que todos los celíacos vayan a tener hijos con enfermedad celíaca. Aumenta un poco la frecuencia en las familias pero no al 100%.”.

En algunos casos se ha confundido la celiaquía con otros problemas, tales como el colon irritable, gastroenteritis aguda, cuadros de diarrea crónica, entre otras afecciones inflamatorias intestinales. Sin embargo, el mayor conocimiento actual sobre la enfermedad celíaca permite diagnósticos certeros, por lo que siempre es pertinente, una vez experimentado algunos síntomas, consultar a un médico.

Podemos encontrar gluten tanto en alimentos como en otros objetos insospechados como fármacos o maquillajes. Esto empeora el panorama al que debe enfrentarse un celíaco, por lo que su batalla diaria consistirá en evadir todos aquellos elementos que contengan la fastidiosa proteína, para así mantenerse a salvo.

En teoría, mucha comida poco o nada tiene que ver con el trigo o la cebada, pero para desgracia de los celíacos, muchas empresas del rubro alimenticio fabrican sus productos en lugares donde se procesa también gluten. No es raro ver en los envases de galletas, chocolates o tallarines la temida frase que advierte: “elaborado en equipos que también procesan gluten”.

Respecto a lo anterior, la doctora Figueroa explica que “existe la contaminación cruzada de los alimentos, porque en muchas fábricas tienen sus líneas de producción mezcladas (…) estos alimentos se contaminan finalmente durante la producción”. La especialista añade que, como es de esperarse, el consumo de estos productos está prohibido, y que por ello existe “una certificación de que están libres de gluten. Eso debe ir etiquetado en su envase”.

El menú celíaco

El tratamiento para esta enfermedad consiste en llevar una dieta libre de gluten (DLG). Esta es la única vía ya que esta afección no tiene cura. “Uno es celíaco para toda la vida”- afirma la doctora Figueroa- “se manejan los síntomas si se lleva una dieta libre de gluten estricta (…) hay pacientes que piensan que están comiendo sin gluten pero efectivamente tienen signos de la enfermedad, y eso puede ser porque quizás trabajan en un lugar donde hay gluten en el ambiente y lo están inhalando”.

Si no se excluye el gluten de la vida de un celíaco, el paciente puede desarrollar graves complicaciones, como cáncer intestinal, linfoma intestinal, y un déficit nutricional severo que desencadene, a su vez, problemas como la osteoporosis, anemia, infertilidad en algunos casos y otros tipos de cáncer fuera del intestino.

Dentro de la lista de alimentos permitidos están las verduras y frutas naturales, legumbres (porotos, lentejas, garbanzos), arroz, maíz, quinoa, chuchoca, lácteos (yogurt casero, queso chanco), carnes en estado natural (ave, vacuno, cerdo), margarinas, mantequillas, aceites, azúcar, miel, té, café, entre muchos otros.

Por otro lado, la lista negra que abarca los alimentos prohibidos para celíacos está compuesta por las harinas (de trigo, centeno, cebada, sémola), leche cultivada y con sabor, yogurt con sabor u otros aditivos comerciales, carnes (enlatadas o hamburguesas, vienesas, mortadela, paté u otro embutido), puré o cremas de verduras comerciales, salsas de tomate, ketchup, soya, papas fritas comerciales, jugos comerciales en polvo, sucedáneos del café, aliños y especies molidas, golosinas (helados, caramelos, chocolates), cerveza, whisky, entre otros.

La clave está en informarse bien, asesorarse por un especialista y leer siempre el etiquetado de los productos. En caso de tener dudas sobre los datos exhibidos en los envases, es mejor no arriesgarse, ya que la ausencia de trigo en un alimento no asegura la inexistencia de gluten como ingrediente.

Asimismo, se debe ser riguroso al momento de manipular y guardar los productos sin gluten, los cuales deben estar separados de los que sí tienen. Estas medidas incluyen a los implementos de cocina (entiéndase, servicios, mesones, hornos, microondas, etc.), los cuales deben ser limpiados de forma exhaustiva antes de preparar los alimentos de los celíacos.

“De a poco la vida de un celíaco se ha hecho un poco más fácil. Están saliendo productos libres de gluten de distintas marcas en los supermercados, incluso hay panaderías especializadas en alimentos sin gluten, entonces si bien no es fácil para nadie, de a poco irá cambiando eso en la sociedad”, sentencia la gastroenteróloga.

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